martes, 8 de enero de 2013
lunes, 7 de enero de 2013
la importancia del silencio...
¿porqué damos tanta importancia a las palabras y nos olvidamos de su compañero más tímido, el silencio?
Quizá para otros no tenga apenas importancia ya que no consume esfuerzos ni ocupa capacidad en nuestro "disco duro".
Pero para mí un instante de silencio en muchas ocasiones tiene mucho más poder que mil palabras lanzadas atropelladamente con el único fin de no encontrarme en la situación incómoda de no saber ni tener nada que decir.
Y ¿porque siempre hay que tener que decir algo?
El silencio pesa más que todas la palabras y muchas veces se convierte en el verdadero cofre del preciado tesoro cuya llave sólo está al alcance de unos poquitos, de los que verdaderamente me conocen y saben que con mi silencio les estoy dando una parte muy importante de mi.
Callándonos corremos el peligro de estar levantando nuestras propias barreras, que estamos impidiendo extraer lo más profundo de nuestro interior, gritar lo que sentimos y lanzar atropelladamente palabras liberadoras .
Pero también creo que hay pocas cosas que puedan superar el silencio de un abrazo profundo, el silencio de una mirada sincera, el silencio de un tímido roce.... y me da auténtico pavor en algún momento dejar de estremecerme con alguno de ellos.
No sé si tiene mucho sentido, pero para mí sólo valen la pena las personas que saben escuchar mis silencios y los llenan sólo con su presencia.
Quizá para otros no tenga apenas importancia ya que no consume esfuerzos ni ocupa capacidad en nuestro "disco duro".
Pero para mí un instante de silencio en muchas ocasiones tiene mucho más poder que mil palabras lanzadas atropelladamente con el único fin de no encontrarme en la situación incómoda de no saber ni tener nada que decir.
Y ¿porque siempre hay que tener que decir algo?
El silencio pesa más que todas la palabras y muchas veces se convierte en el verdadero cofre del preciado tesoro cuya llave sólo está al alcance de unos poquitos, de los que verdaderamente me conocen y saben que con mi silencio les estoy dando una parte muy importante de mi.
Callándonos corremos el peligro de estar levantando nuestras propias barreras, que estamos impidiendo extraer lo más profundo de nuestro interior, gritar lo que sentimos y lanzar atropelladamente palabras liberadoras .
Pero también creo que hay pocas cosas que puedan superar el silencio de un abrazo profundo, el silencio de una mirada sincera, el silencio de un tímido roce.... y me da auténtico pavor en algún momento dejar de estremecerme con alguno de ellos.
No sé si tiene mucho sentido, pero para mí sólo valen la pena las personas que saben escuchar mis silencios y los llenan sólo con su presencia.
sábado, 5 de enero de 2013
Carta a los Reyes Magos
Queridos Reyes Magos :
Han pasado muchos años desde mi ultima carta que escribí con toda la ilusión y que seguramente deposité en el buzón de la calle donde vívía por entoces.
Recuerdo casi todos los años y ahora cuando ya más mayor pienso en ello me parece increible la emoción que sentíamos mi hermano y yo con vuestra llegada, a pesar de que eran muy contados los juguetes y otras cosillas que aparecían la mañana del día 6 junto a nuestros brillanteszapatos (que ya se encargaban de darnos la tabarra mis padres con ello) y ocupando el espacio que la noche anterior habían invadido las galletas, pastas, vasos de agua, copitas de vino dulce..... y hasta hierba por supuesto para esos insuperable compañeros jorobados de vuestros viajes mágicos.
El tiempo ha intentado arrancarme vuestra magia y a pesar de que me gustaría negarlo, he pagado mi tributo por crecer. Pero fue fantástica la aparición de mis sobrinos porque me llevó a recuperar a través de sus pequeños corazones un poquito de la ilusión perdida.
Ahora ya se van haciendo mayores y ya van descubriendo ese secreto tan bien guardado, pero confío de corazón que la locura de la sociedad y del ritmo diario no llegue a llevarse toda su ilusión.
No sé porque motivo concreto pero ahora a mis 48 he decidido, en recuerdo de todos aquellos años, volver a escribiros mi carta.
Pero tranquilos no voy a pediros ninguna muñeca de la época ni siquiera misiones que ahora comprendo imposible como acabar con todas las desgracias del mundo, porque son eso.... imposibles.
Me petición es algo más sencilla.
Me gustaría acabar con tantas palabras que hieren para que no puedan aparecer en absurdas disputas. Me gustaría que todos aprendieramos que con frases simples y sencillas podemos burlar la vergüenza estúpida de los adultos y dejar salir esos sentimientos que no empeñamos en mantener ocultos bajo siete llaves, y eliminar interminables abismos entre personas, sobre todo cuando tienes al otro lado a alguna persona querida.
Me gustaría ser capaz de conseguir siempre momentos de microfelicidad porque no soy tonta y sé que la felicidad absoluta no existe..... y sobre todo os pido que nunca me falte ilusión.
la vida a través de la ventanilla de un tren
A veces pienso que vivir la vida es como mirar a través de la ventanilla de un tren; vemos pasar las cosas con sensaciones vertiginosas; y si queremos fijarnos en algo parece que por un momento se ralentiza la marcha, pero al final desaparecen sin solución de continuidad.
Parece que son las cosas las que pasan, mientras nosotros permanecemos quietos desde nuestro lugar de observación. La vida parece eso: pasan las cosas mientras nosotros nos quedamos.
Pero no nos engañemos; que la vida pase como pasan las cosas a través de las ventanillas del tren no deja de ser un triste espejismo; al final somos nosotros los que llegamos; y las cosas que pasaron siguen en el mismo lugar, haciendo aún mayor la sensación de arrepentimiento por no haber disfrutado de ellas en el momento en que las tuvimos a nuestro alcance.
Sólo aspiro a llegar al final de mi viaje sin haberme arrepentido demasiadas veces.
viernes, 4 de enero de 2013
despues de un tiempo....
"Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma,
uno aprende que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender que los besos no son contratos,
y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos abiertos,
no con el dolor de un niño...
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad,
y después de un tiempo uno aprende: que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien te traiga flores...
y uno aprende que realmente fue de aguantar
que uno es realmente fuerte,
que uno realmente vale y uno aprende y aprende...
con cada adiós uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien
porque te ofrece un buen futuro
significa que tarde o
temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de
amarte con tus defectos,
sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado
de esa persona sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos
son contados,
y que el que no lucha por ellos tarde o
temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un
momento de ira pueden seguir lastimando a quien
heriste,
durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo
hace,
pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un
amigo duramente,
muy probablemente la amistad jamás
volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz
con tus amigos,
algún día llorarás por aquellos que
dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada
experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o
desprecia a un ser humano,
tarde o temprano sufrirá
las mismas humillaciones o desprecios.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o
forzarlas a que pasen
ocasionará que al final no sean
como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad
lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo
justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los
que están a tu lado,
añorarás terriblemente a los que
ayer estaban contigo
y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que
intentar perdonar o pedir perdón,
decir que amas,
decir que extrañas,
decir que necesitas,
decir que quieres ser amigo,
ante una tumba,
ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente,
sólo con el tiempo..."
Jorge Luis Borges
entre sostener una mano y encadenar un alma,
uno aprende que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender que los besos no son contratos,
y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos abiertos,
no con el dolor de un niño...
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad,
y después de un tiempo uno aprende: que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien te traiga flores...
y uno aprende que realmente fue de aguantar
que uno es realmente fuerte,
que uno realmente vale y uno aprende y aprende...
con cada adiós uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien
porque te ofrece un buen futuro
significa que tarde o
temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de
amarte con tus defectos,
sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado
de esa persona sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos
son contados,
y que el que no lucha por ellos tarde o
temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un
momento de ira pueden seguir lastimando a quien
heriste,
durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo
hace,
pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un
amigo duramente,
muy probablemente la amistad jamás
volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz
con tus amigos,
algún día llorarás por aquellos que
dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada
experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o
desprecia a un ser humano,
tarde o temprano sufrirá
las mismas humillaciones o desprecios.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o
forzarlas a que pasen
ocasionará que al final no sean
como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad
lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo
justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los
que están a tu lado,
añorarás terriblemente a los que
ayer estaban contigo
y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que
intentar perdonar o pedir perdón,
decir que amas,
decir que extrañas,
decir que necesitas,
decir que quieres ser amigo,
ante una tumba,
ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente,
sólo con el tiempo..."
Jorge Luis Borges
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